Estoy a 19-20 días de irme de mi país; CHILE. (19-20 según como se lleve la cuenta, el punto es que me voy el 10 de marzo). Y hoy luego de sentarme en el patio de mi casa, con el reproductor abierto y mi guitarra en mis manos, saqué una rotunda conclusión. Y es que es obvio que extrañaré a las personas que quedan acá, a mi familia, a mis amigos, y a un montón de cosas más, incluso banales, pero que al fin y al cabo se terminan por extrañar. Tal como extrañé en Alemania una rica masienta Marraqueta o una mantecosa Hallulla. Y es que entre mis manos, se encontraba Mi Guitarra. Y es que puede ser normal, común y silvestre, no es de una marca superior, ni nada de eso, pero si da la impresión de "fina" cuando se le mira. Está bien cuidada, salvo por el polvo que se acumula entre el "canal" y la "boca", siempre tan difícil de limpiar debido a que se interponen las cuerdas. Pero ahí está, ahora a mi lado, mientras escribo estas palabras. Dice la cultura popular que las guitarras se parecen a las mujeres, específicamente por su forma. Pero siendo sincero hay verdad en esas palabras, en cuanto a lo que refiere a mi relación con ellas... Las Guitarras.
Recuerdo que estaba en tercero medio, y dos de mis amigos tocaba en un grupo de música del colegio, algo como "Funk Rock Melodico", Fanshop se llamaba el grupo. Uno era Francisco, la mente del grupo, componía y cantaba, y otro era Adrian, el guitarrista.
Cuando uno es joven, o está pasando de la infancia a la juventud, todavía quedan residuos del alma de niño, ese niño que se sorprende de lo inmenso que es un árbol o de lo largas que son las canchas de fútbol, y luego cuando crecemos perdemos esa "visión mágica" de las cosas y simplemente nos parecen normales (atrás quedaron los tiempos hermosos en que maravillarnos era cosa del día a día). Bueno, y como yo aún no terminaba de dejar esos residuos, pues me gusta asombrarme a diario, Adrian me parecía el mejor guitarrista del mundo. Simplemente hacia cantar a la guitarra. De él aprendí a sacarle sonido a la guitarra, y cuando el estaba a punto de egresar, esa guitarra que tanto quería, me la obsequió. Yo sabia en que condiciones estaba "la pobre", rota, "kilometrada", era "Oregon", lo que ya decía mucho de su sonido, pero más importante era que era la guitarra de Adrían, y esa guitarra era parte del mito. Como último acto de nobleza, le compró cuerdas nuevas.
(LA GUITARRA DE ADRIAN)
Han pasado 12 años desde entonces y esa guitarra aún está en mi casa. No se bota, ni se esconde, es parte de la Historia, o de MI historia, historia que me gusta contar. Y aunque ahora la guitarra de Adrian esta en mi poder, nunca más logró sonar de la manera en que yo recuerdo. Sin embargo, si disfrute de sus sonidos por un par de años más.
Cierto año, unos 10 años atrás, conocí a un personaje, siendo sinceros, olvidé su nombre, pero la historia no. en el pre universitario, tenía un amigo (conocido más bien, ya que olvidé el nombre), y un día él último día de clases, me invito a comer a su casa, y luego de hablar me dice que tenía una guitarra, pero que no la usaba, porque no tenía canal, y bueno, sin canal no se pueden poner las cuerdas, y sin cuerdas...
(LA GUITARRA ROJA)
El punto es que en un acto del que yo mismo me sorprendí, me la obsequió. Sinceramente debo ser muy como el "ajo" para olvidar el nombre de esta persona. Al llegar a casa, busqué el puente de "La guitarra de Adrían" y con gran trabajo, la puse en la "nueva" guitarra, luego le puse cuerdas, y ya tenía una nueva fuente de Sonido. "La Guitarra Roja".
Pasaron los años, muchos, y hace unos 6 años, en época veraniega, vinieron unos parientes del sur, y en un acto homicida, dejaron en una radiante mañana la "guitarra roja" en el patio. Mientras los habitantes y co-habitantes estábamos adentro en casa, se escucho un fuerte ruido, como si se hubiera caído un cajón y se hubieran trizados sus costados. Había sido un homicidio, y yo lo sabía. Lentamente, sabiendo que había pasado, me acerqué al patio, para mirar la escena del crimen, y ahí, en medio de los rayos del sol que golpeaban fuerte esa mañana, observé los pedazos del puente, y de la cejilla principal por el piso, ambos con pedazos de madera a su alrededor. No, no se había caído, simplemente fue "Física elemental"; Calor, Sol, Cuerdas Tensadas, y...SHAZAM , las cuerdas se estiraron tanto que el canal y la cejilla principal no soporto, volando junto a restos de guitarra.
Digamos algo de la historia en mis manos de la guitarra, la usaba generalmente para asistir a la Iglesia, donde entonaba cristianos cantos con una guitarra..ROJA. Algo que para algunos era normal y para otros era algo como se dice en buen chileno "nada que ver", algo que desentonaba con los trajes eclesiásticos blancos que usaban los sacerdotes y acólitos.
Ese día me quedé sin guitarra. Pero para ser sincero con la historia, no es que fuera un asiduo guitarrista, pero desde que tenía la Guitarra de Adrían, cada vez que quería tocar, recurría a la guitarra, y ahora, no tenía ese elemento. Ni siquiera podía recurrir a la guitarra de Adrian, ya que había utilizado el puente en la "Roja".
Fue un duro verano, si se permite decir. Sin embargo, hay personas que nos conocen muy bien, y una de esas son nuestras madres. Que por mucho que uno diga que "no", la verdad es que "si".
Y en vísperas de mi Cumpleaños de ese año,(3 de Marzo; No Olvidar), me dijo que quería regalarme una nueva.
A pesar de mi emoción, he sabido siempre que mi madre ha querido darme el cielo, la tierra y los astros, pero muchas veces las condiciones no lo permitían, lo cual yo entendía y nunca he mostrado reproches.
Pero, ya dije, Las madres nos conocen mejor de lo que uno cree, y ese cumpleaños tuve mi "GUITARRA MIA DE MI", o para resumir "MIA DE MI", de hermoso y lustroso color café barniz, con un clavijero rojo oscuro que casi parece café rojizo, lustroso también, de hermoso traste negro, y con una de salida de sonido, lo que convertía a "MIA DE MI" en una guitarra electro acústica.
(GUITARRA "MIA DE MI")
MIA DE MI, ha ido a un montón de partes conmigo, sobre todo a encuentros con amigos, donde junto a un cancionero hecho con los años, se ha convertido en un "pasador de tiempo" notable.
En Facebook se encuentran vídeos de momentos con amigos, cantando canciones que se han convertido en verdaderos clásicos del grupo.
Cuando estuve en Alemania, durante 6 meses, extrañe tener una guitarra, o a MIA DE MI. Con una amigo Chileno queríamos comprar una, pero, al regresar, no sabíamos que hacer con ella. Una vez, llegó a ver a un amigo francés un tipo de Israel, y llegó con una guitarra, esa vez, pude disfrutar aunque fuera un rato de sacarle sonido a una guitarra. Fue también una de las primeras cosas que hice al regresar a Chile.
Y ahora a poco menos de 3 semanas de partir, esta vez a Brasil, me tengo que despedir nuevamente de mi guitarra, y aunque sé que volveré, y podré encontrarla aquí, sé que será por los pocos días que estaré de visita por mi país. Tal vez, con el tiempo, me compre o me regalen, quien sabe, una guitarra allá. Ya he pensado en nombres, como "La Guitarrinha", o la guitarriña, en "Portuñol".
Extrañaré a MIA DE MI, y más que eso, a tener una guitarra. Desestresa, evoca recuerdos, nos inspira, llena el alma, nos alegra, convoca amistades, es un bello adorno, un precioso instrumento, y más que eso, y por muy cliché que suene una excelente acompañante.